
Por mucho que huyas
Siempre podré alcanzarte
Las sombras de la noche
Me ocultan de tus ojos
Y me permiten seguirte
Por cada recodo del camino
Piensas que puedes escapar de mí
Que si te vas lo suficientemente lejos
Olvidare nuestra deuda
Pero el pacto fue sellado
Y nadie, ni siquiera yo, puedo romperlo
Escóndete en el Infierno
En lo más profundo del desierto
En el más recóndito glaciar
Y sabré llegar a ti
Nadie puede huir de mí
Una vez que se ha firmado el contrato
Tu alma me pertenece
Y pienso reclamarla en el momento
En que lo crea necesario
Arrepiéntete de tus pecados
Reza por tu alma corrompida
Llora por todos aquellos a quienes
Una vez hiciste daño
Eso no logrará conmoverme
Ya que no tengo corazón
Pero quizá a ti te sirva
Para reconocer que te equivocaste
El fin está cerca
El círculo está cerrado
Tenemos todas las claves en nuestras manos
Para resolver el enigma
La Rueda ha comenzado de nuevo a girar…
No hay comentarios:
Publicar un comentario