
Cae el telón sobre el escenario de mi vida.
Siento mi corazón vacío, roto, cual juguete viejo abandonado en una cuneta.
El frío de tu ausencia abraza mi cuerpo, invade mi sangre y mata mis sentimientos.
No hay dolor, solo Nada.
Me siento en un rincón de aquel viejo café en el que nos conocimos, y trato de encontrar en él algún rastro de ti.
Me consume la pena y lloro, derramando las lágrimas amargas sobre mi taza de café.
Siento que alguien me observa, levanto el rostro, y sus ojos me capturan el alma.
No son los tuyos, pero podrían valer para sustituir tu burda presencia.
Le sonrío, y le invito a sentarse a mi mesa.
No me importa su nombre, su pasado, es solo un consuelo para mi pena.
Terminamos el café y salimos a la calle, a la realidad del hoy.
Le pido que no me deje sola, que no quiero irme a casa a llorar, y me toma la mano con la suya, diciéndome con la mirada todo lo que necesito saber.
Cruzamos la calle y vamos a su casa.
Entre las sábanas revueltas de su cama, pierdo la dignidad, y el último gramo de ti que me quedaba dentro.
Vendo mi alma a ese ser que me posee, y que me pide a cambio la eterna dedicación a su persona.
Acepto, no tengo otra salida, otra opción.
Ríe, y me da la mano, mientras siento que he dejado de ser humana, para convertirme en un títere a su merced.
Distingo un brillo rojizo en sus ojos, y comprendo al fin a quien le he dado mi existencia.
Trato de gritar, pero mi lengua está muerta, al igual que el resto de mi persona.
Me dejo caer al suelo, y pierdo el sentido…. O eso creo…
Despierto chillando en mi cama, y tú me abrazas con fuerza, estrechándome contra tu cuerpo.
Me repites: “era una pesadilla, ya pasó…”, mientras acaricias una y otra vez mi pelo.
Te miro a los ojos, y siento que el corazón se me rompe al recordar lo mucho que sufrí por ti en ese mísero sueño.
Besas mis labios y susurras: “te quiero” en mi oído.
Cierro de nuevo los ojos, dejándome acunar por tus brazos, sintiéndome renacer.
Por que comprendo que, aunque solo haya sido por un instante, vendí mi alma y mi cuerpo al Diablo…
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